miércoles, 27 de octubre de 2010
Ch - Ch - Ch - Changes
El cambio es parte de mi. El cambio soy yo. Y cuando yo cambio, busco cambiar mi mundo, para que se adapte a quién soy en el momento. O puede ser que lo que me rodea me cambie primero. Por ejemplo, me rodeo de gente diferente a la usual y eso me lleva a cambiar, porque todo vínculo afecta a las dos partes de la relación ¿O es que yo cambie antes, para rodearme ahora de la gente con la que ando?
lunes, 25 de octubre de 2010
sábado, 16 de octubre de 2010
Decisiones
¿Que es lo que hace a una decision buena o mala? Una decision se toma frente a dos variables. Como mínimo, puedo hacer esto o no hacerlo. Siempre hay algo contra lo que comparar, siempre hay opciones. Desde la base: prendo la tele o me quedo mirando el techo ¿Es mejor prender la tele? ¿O lo es mirar el techo? Depende. Depende del juicio de valor que tenga la persona. Tal vez mirar el techo lo lleva a reflexionar sobre su vida, utilizando ese tiempo valiosamente. O puede que mirar el techo lleve a la persona, justamente, a reflexionar sobre su vida, cosa que no desea. Jugar un partido de fútbol es igual de bueno o de malo que salir a navegar. Las dos cosas son divertidas y llevan sus pro y sus contras. Claro que son más los pro, o más fuertes. Si el partido de futbol se pierde o si el barco se queda varado son hechos independientes. Nosotros no elegimos que se rompa el mástil del barco ni meter un gol en contra. Son cosas que pueden pasar cuando tomamos una decisión. La calidad de la decisión no depende de lo que suceda una vez tomada, sino de seguir lo que queremos al momento de decidir. Y ésto es lo más difícil, o fácil. Es fácil si ya se sabe lo que se quiere, entonces la persona orientará su acción hacia decisiones que lo acerquen a su objetivo. Si no lo sabe, dudará ante muchas variables igual de apetecibles o despreciables. Y éste sí que es un flagelo para quien tiene que tomar una deción ¿Que pasa si hago esto, o si hago lo otro y dejo de hacer esto? Hay que partir de que no se pueden hacer muchas cosas a la vez, salvo que se quiera mascar un chicle, andar en bicicleta y escuchar música en formato MP3. Pero este ejemplo, en realidad, exhibe pequeñas decisiones que son una gran decisión, la de salir a andar en bicicleta ¿Que pasa con ejemplos menos estúpidos, o más complejos? El decisor puede lidiar con opciones como mirar el techo o ir al recital de Paul Mc Cartney en River. Pero si a esto le sumamos otras opciones, entonces se vuelve un poco tedioso tener que elegir. Con esto no animamos al lector a que deje de ser popular, o a que deje de buscar ser popular -porque quien no lo es, por lo general, busca serlo-. Por el contrario, fomentamos la popularidad en nuestros lectores, que deberán elegir entre muchas opciones los fines de semana. Y lo podrán hacer basándose en las siguientes conclusiones:
- Lo que más quiere hacer, es lo que debe hacer.
- Si no sabe qué es lo que más desea hacer, guiese por su estómago.
- Una vez tomada la decisión, no cambiarla ni ponerla en duda, ni pensar en lo que hubiese sido si decidía otra cosa.
- Lo que más quiere hacer, es lo que debe hacer.
- Si no sabe qué es lo que más desea hacer, guiese por su estómago.
- Una vez tomada la decisión, no cambiarla ni ponerla en duda, ni pensar en lo que hubiese sido si decidía otra cosa.
miércoles, 18 de abril de 2007
Ser polenta
Este blog nace como un ejercicio de escritura para su autor. El blog no se propone ser parte del mainstream bloggero que, dicho sea de paso, no sabemos si existe. Menos aún se propone obtener algún dinero de esta actividad –la escritura- tan poco rentada en cualquiera de sus formatos. Porque vale decir que los artistas no se mueren de hambre, pero comen fideos tres veces por semana, y con poca crema. Ni que hablar de ponerles queso.
El material publicado en este blog obedecerá a la caprichosa curiosidad de quién escribe, para el deleite o fastidio de los lectores que en realidad, de estar fastidiados, suspenderán su actividad como lectores de este blog y, por lo tanto, podrán detener su fastidio. Puede pasar que el lector fastidiado no haya llegado siquiera al segundo párrafo de esta publicación, habiendo dejado de notar estas observaciones, pero aplicándolas a rajatabla.
Ser desempleado y su consecuente ocio pueden llevar a escribir. Mi caso es una muestra de ello. Y pienso que sin duda algunos escritores se dedicaron a escribir porque no tenían otra cosa que hacer. Tomemos como ejemplo a Marcel Proust, un "señor" que escribió una colección de libros tan vasta que lleva a sus lectores a vanagloriarse de haber leído su obra, que si bien recuerdo se titula "En búsqueda del tiempo perdido". Yo leí uno de los libros de su colección "Por la parte de Swann", y todavía no encuentro el tiempo perdido. El tiempo dirá, supongo. En fin, éste Proust tuvo una enfermedad y no podía salir de su habitación ¿Que otra cosa podía hacer que escribir? No se la jugó, digamoslo. Era hacer eso o ser un campeón anónimo del solitario. Más todavía en 1913. Esto tiene que ver con una idea que pude dilucidar en mis pocos años de vida, y es que primero esta vivir y después hacer arte. Vivir para el arte te puede llevar a tener una vida infeliz, como le paso a nuestro ídolo nacional de la literatura, nuestro Borges. Digo nuestro por esta manía que tenemos de adueñarnos de lo exitoso. Lo mismo que la selección nacional o cualquier otra selección que alza el oro, Fangio, Cortázar, Gardel y Monzon. Idolos actuales, el primero que se me ocurre es Maradona, pero la verdad es que no me importa. Tengo una indiferencia hacia todo aquello que no me afecte en lo personal, salvo que se trate de situaciones que impidan la plenitud y felicidad de las personas o, dicho de otro modo, que favorezca su sufrimiento, como la falta de educación, alimento y amor. De todas formas aclaro que no es mi intención hacer denuncias sociales ni de ningún otro tipo. Este blog es un atentado contra la queja: inútil, improductiva y negativa. Es el síndrome del tachero y el de los viejos-viejos, quejarse. Encontrar alguno de estos agradeciendo a la vida es como encontrarle una cana a un niño. Y para mí agradecer es el primer paso hacia un cambio. No sé qué cambio. Pero es crucial; a nivel individual y a nivel social. Las preocupaciones y lo negativo atraen más de eso y lo mismo pasa con lo positivo y la "buena onda". Ying- Yang, la película "El secreto" y otras yerbas que nos da esta new wave moderna, y de la que podemos extraer muchas cosas realmente valiosas para un cambio significativo en nuestras vidas.
Por mi cabeza pasaron algunos nombres para el blog, como "siempreesviernes", "zorba" y "barbon". Los últimos dos ya estaban ocupados. Evidentemente hay un exceso de blogs en la red.
Barba de polenta podría ser una síntesis entre la sabiduría y la fuerza, o la fuerza de la sabiduría, pero tiene un significado mucho más infantil.
Así doy comienzo a este blog. Sin suficiente barba, pero con mucha polenta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

